HISTORIA DE UNA REHABILITADA.
A los 16 años tuve mi primera relación de pareja. Me imagino que, como la mayoría de mujeres a esa edad, llena de amor y romanticismo. Hicieron por varios años lo que quisieron conmigo, me engañaron, me dejaron, me rogaban y buscaban nuevamente para volver a engañarme. Hasta que un día dije: "¡¡¡¡se acabó!!!!, ¡¡¡¡no puedo permitir esto ni un minuto más!!!!", y terminé.
Como yo amaba profundamente, quedé sintiéndome muy mal, y una de esas amigas que no faltan me dijo: "tu deberías hacer una terapia, yo conozco a alguién que te puede ayudar", y me dio el teléfono y la energía para llamar y comenzar a reconstruirme.
En ese período de terapia me di cuenta que:
Una idea muy común es la idea que dependencia es amor. Esa es una concepción equivocada, que los terapeutas escuchan muy a menudo. "No deseo vivir, no puedo vivir si él/ella,
me ha dejado o rechazado". Pero la verdad es que cuando necesitamos a otro individuo para vivir somos un parásito de ese individuo, y se trata más de necesidad que de amor.
DOS PERSONAS SE AMAN ÚNICAMENTE CUANDO SON CAPACES DE VIVIR LA UNA SIN LA OTRA, PERO DECIDEN VIVIR JUNTAS.
La dependencia es la incapacidad de experimentar la totalidad de la persona o de funcionar adecuadamente sin la certeza de que uno sea objeto de los activos cuidados del otro. La dependencia en adultos físicamente sanos es enfermiza. Las personas dependientes pasivas están tan atareadas tratando de que se las ame, que no les queda energía para amar de verdad. Toleran muy mal la soledad, siempre sienten que algo les falta, no tienen sentido de la identidad propia y se definen tan sólo por sus relaciones.
Me di cuenta, también, de que no necesito necesariamente a alguién a mi lado para ser feliz o sentirme plena y contenta, que hay muchas otras cosas en la vida que también me la llenan: un trabajo que me guste, amistades verdaderas, actividades diversas. Y que mi propio universo se nutre de todo aquello que yo elija libremente.
Yo logré sanarme, y la siguiente vez que me enamoré logré amar con esa libertad, y la sensación que se experimenta es inigualable. ¡¡¡¡¡Vale la pena conseguirlo!!!!!
Como yo amaba profundamente, quedé sintiéndome muy mal, y una de esas amigas que no faltan me dijo: "tu deberías hacer una terapia, yo conozco a alguién que te puede ayudar", y me dio el teléfono y la energía para llamar y comenzar a reconstruirme.
En ese período de terapia me di cuenta que:
Una idea muy común es la idea que dependencia es amor. Esa es una concepción equivocada, que los terapeutas escuchan muy a menudo. "No deseo vivir, no puedo vivir si él/ella,
me ha dejado o rechazado". Pero la verdad es que cuando necesitamos a otro individuo para vivir somos un parásito de ese individuo, y se trata más de necesidad que de amor.
DOS PERSONAS SE AMAN ÚNICAMENTE CUANDO SON CAPACES DE VIVIR LA UNA SIN LA OTRA, PERO DECIDEN VIVIR JUNTAS.
La dependencia es la incapacidad de experimentar la totalidad de la persona o de funcionar adecuadamente sin la certeza de que uno sea objeto de los activos cuidados del otro. La dependencia en adultos físicamente sanos es enfermiza. Las personas dependientes pasivas están tan atareadas tratando de que se las ame, que no les queda energía para amar de verdad. Toleran muy mal la soledad, siempre sienten que algo les falta, no tienen sentido de la identidad propia y se definen tan sólo por sus relaciones.
Me di cuenta, también, de que no necesito necesariamente a alguién a mi lado para ser feliz o sentirme plena y contenta, que hay muchas otras cosas en la vida que también me la llenan: un trabajo que me guste, amistades verdaderas, actividades diversas. Y que mi propio universo se nutre de todo aquello que yo elija libremente.
Yo logré sanarme, y la siguiente vez que me enamoré logré amar con esa libertad, y la sensación que se experimenta es inigualable. ¡¡¡¡¡Vale la pena conseguirlo!!!!!

3 Comments:
mhmhmhmm. Para pensar su asunto.
No respondio a mi invitacion.
Acepta una tacita de café?
Mi estimada chef, cuando abrí este blog me comprometí a no mezclar lo virtual con lo real por nada del mundo y mis compromisos yo los cumplo a ultranza...si existiera un cafecito cibernético con gusto lo aceptaría, lamentablemente la tecnología aún no llega a ese punto.
vb.
yo puedo hacer que llegue y mucho más de lo que usted cree.
si cibernetico lo quiere, cibernetico lo tendrá.
mezcladito.
más real que el que bebió esta mañana.
en la orilla.
Post a Comment
<< Home